Grabado

Los paisajes del alma, del pensamiento y del sueño reflejan un mundo geórgico perdido, como la inexistente realidad terrenal de Gauguin, buscada en todas partes e inencontrable, porque extraviada y confundida en el sufrimiento de su soledad. Los edificios y los pueblos de Susana Venegas no se derrumban, porque están sostenidos por los tenaces hilos de la esperanza y por los anhelos más elevados que gobiernan la existencia y las acciones creativas, compensatorias o reconstructivas de la Artista.

La aparente deconstrucción de las casas y su hipotética posterior asimilación a la tierra madre revelan la metáfora del edificio humano, débil y precario, siempre en riesgo de derrumbes físicos y morales, y en ocasiones sobrecogido por el temor a un colapso fatal e ineludible.

Enzo Papa, Presentación para la inauguración la expo “Ritorno”, Galeria Martorano, Turín, 7-30 abril 2011.